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La relación carbono-nitrógeno explicada de forma sencilla

Para que el compostaje funcione de forma rápida, limpia y sin olores, se necesita sobre todo una cosa: el equilibrio adecuado entre el carbono (C) y el nitrógeno (N). Estos dos elementos son el «alimento básico» de los microorganismos del compost. Son ellos los que descomponen los residuos orgánicos y los transforman en valioso humus.
Índice

Para que el compostaje se desarrolle de forma rápida, limpia y sin olores, hay algo fundamental: el equilibrio adecuado entre el carbono (C) y el nitrógeno (N).

Estos dos elementos constituyen el «alimento básico» de los microorganismos del compost. Son ellos los que descomponen los residuos orgánicos y los transforman en valioso humus.

¿Por qué es tan importante el nitrógeno?

Los microorganismos necesitan nitrógeno para reproducirse. Es un componente fundamental de su estructura celular, especialmente de las proteínas. Solo si hay nitrógeno suficiente, los microorganismos pueden desarrollarse rápidamente y funcionar de forma activa.

Si falta nitrógeno, todo el proceso de compostaje se ralentiza considerablemente. La descomposición se detiene y el material permanece inalterado durante mucho tiempo.

¿Por qué es importante el carbono?

El carbono proporciona energía a los microorganismos y, al mismo tiempo, aporta estructura al compost. Los materiales con un alto contenido en carbono —como las hojas, el papel o la madera— aflojan la mezcla y mejoran la aireación.

Por lo tanto, un buen compost siempre necesita ambas cosas: nitrógeno para la actividad y el crecimiento, y carbono para la estructura y la energía.

¿Qué ocurre si la proporción es incorrecta?

Una proporción desequilibrada de carbono y nitrógeno es una de las causas más frecuentes de los problemas en el compostaje:

Falta de nitrógeno (exceso de carbono): el compost se descompone muy lentamente. Suele haber una alta proporción de material seco, como madera, hojas o cartón. Los microorganismos, por así decirlo, «se mueren de hambre», y el proceso de descomposición se ralentiza.

Demasiado nitrógeno (muy poco carbono): se produce un exceso de nitrógeno. En estas condiciones, puede formarse amoníaco, una sustancia gaseosa de olor penetrante. Esto provoca la pérdida de nutrientes importantes y puede generar olores desagradables.

El carbono, el nitrógeno y los aliados naturales

Los residuos de cocina tienen lo que se conoce como un exceso de nitrógeno, que debe compensarse con materiales ricos en carbono, es decir, componentes leñosos como servilletas, bolsas de papel, hojas secas o hierba seca.

Para que el compostaje funcione, se necesitan tres «aliados» fundamentales:

Organismos del compost: en el compost actúan miles de millones de microorganismos —hasta mil millones por metro cúbico—. Entre ellos se encuentran bacterias, hongos y lombrices de compost. Estos descomponen la materia orgánica y la transforman en valioso humus.

Son sobre todo las valiosas lombrices de compost las que se benefician de ello. Les encantan los restos de papel que se añaden y contribuyen de manera significativa a la transformación en compost de alta calidad. El humus de lombriz se considera especialmente rico en nutrientes y de gran calidad.

Agua. Sin humedad, no hay vida en el compost. El material debe estar siempre húmedo, pero no mojado, como una esponja escurrida.

Aire, aire, aire… eso es lo más importante en el compostaje

Las reservas que se tenían respecto al compost hace 20 o 30 años —el olor, las moscas o los «bichos»— no son infundadas. Se producen siempre que hay muy poco aire en el compost.

Porque sin suficiente oxígeno se produce pudrición en lugar de una descomposición limpia. En cambio, con suficiente aire, el compostaje resulta sencillo: los microorganismos funcionan de manera óptima, los residuos orgánicos se descomponen correctamente y el compostaje se convierte en un juego de niños.

Por lo tanto, un compostaje adecuado con oxígeno no tiene efectos negativos, sino que, por el contrario, da lugar a un ciclo estable y sostenible de humus y nutrientes, lo que constituye la base para unos suelos fértiles y una jardinería satisfactoria.

¿Por qué esto funciona SUPERCOMP bien en SUPERCOMP ?

Gracias a su dispositivo de soporte integrado y a la ventilación vertical (efecto chimenea), el SUPERCOMP que el oxígeno llegue hasta el centro de la pila de compost. De este modo, las condiciones se mantienen óptimas en todo momento, sin necesidad de remover el compost y sin malos olores. Gracias a la ventilación vertical continua (efecto chimenea) y al soporte integrado, el material de compost se mantiene suelto y con un suministro óptimo de oxígeno. De este modo, los microorganismos pueden actuar de forma activa en todo el volumen, incluso si la proporción de mezcla no es perfecta.

El resultado: un proceso de compostaje estable, rápido y sin olores.

Cómo reconocer la relación C/N en la vida cotidiana

En la vida cotidiana no es necesario calcular la proporción con exactitud. Es mucho más importante fijarse en el material: los residuos húmedos, verdes y frescos suelen aportar mucho nitrógeno. Los componentes secos, marrones y leñosos aportan sobre todo carbono.

Lo ideal es una mezcla en la que los restos de cocina, el césped recién cortado o los restos de verduras se vayan añadiendo de forma intercalada con papel, cartón, hojas, trocitos de madera o hierba seca. De este modo, el material se mantiene suelto y los organismos del compost encuentran unas condiciones óptimas.

Ejemplos típicos de materiales ricos en nitrógeno

Los residuos de cocina frescos, los restos de frutas y verduras, los posos de café, el césped recién cortado y los restos de plantas jóvenes son especialmente ricos en nitrógeno. Aportan humedad y nutrientes a los microorganismos, pero si se utilizan en cantidades excesivas, el compost puede volverse demasiado denso y húmedo rápidamente.

Ejemplos típicos de materiales ricos en carbono

Entre los materiales ricos en carbono se encuentran las hojas secas, los trozos pequeños de madera, el papel, las servilletas, las bolsitas de papel, el cartón y los tallos secos de las plantas. Estos materiales aportan estructura, retienen la humedad y ayudan a mantener el oxígeno en el compost.

Si el compost parece demasiado húmedo o demasiado seco

Si el compost parece húmedo, pesado o huele mal, lo más probable es que le falte estructura. En ese caso, lo mejor es añadir materiales secos y ricos en carbono. Si el compost parece muy seco y apenas cambia, lo más probable es que le falte humedad y componentes frescos ricos en nitrógeno.

Con el SUPERCOMP , una proporción de mezcla imperfecta SUPERCOMP equilibra mejor, ya que la aireación vertical hace llegar el oxígeno hasta el núcleo. No obstante, una mezcla variada de materiales sigue siendo la mejor base para obtener un compost de alta calidad.

Preguntas frecuentes sobre la relación carbono-nitrógeno

¿Cuál es la relación C/N ideal?

En términos sencillos, se puede decir que se consigue una mezcla adecuada cuando se mezclan entre un 60 % y un 70 % de materia fresca, verde, húmeda y rica en nutrientes con un 30 % a un 40 % de materiales marrones, secos, pobres en nutrientes y ricos en carbono. Sin embargo, en la práctica diaria no es necesario calcularlo con exactitud: lo importante es conseguir una mezcla equilibrada de materiales húmedos y secos.

¿Cómo puedo saber si una relación no va bien?

Si el compost huele mal o se vuelve viscoso, suele ser porque hay un exceso de nitrógeno. Si el material permanece sin cambios y seco durante mucho tiempo, suele faltar nitrógeno.

¿Qué puedo hacer si huele mal?

Basta con añadir materiales ricos en carbono: papel, cartón, hojas secas o trocitos de madera. Estos retienen la humedad y compensan el exceso de nitrógeno. SUPERCOMP el material de la cámara de cosecha de SUPERCOMP .

¿Qué hacer si el compost no se descompone?

Añade más residuos ricos en nitrógeno, como restos de cocina o recortes de césped fresco, y mézclalos ligeramente (en compostadores convencionales).

¿El papel y el cartón son realmente útiles?

Sí, sin duda. El papel sin imprimir o con poca tinta es una fuente ideal de carbono y los microorganismos y las lombrices de compostaje lo procesan muy bien.

¿Tengo que respetar la proporción al pie de la letra?

No. En el compostaje tradicional, la experiencia es clave. En el caso del SUPERCOMP la óptima

El suministro de oxígeno compensa muchos aspectos, por lo que incluso los pequeños desequilibrios se toleran sin problemas.

¿Qué importancia tiene el agua en el compostaje?

El agua es fundamental. Sin humedad no hay vida microbiana y, por lo tanto, tampoco hay compostaje. El material debe estar siempre húmedo, pero no mojado. Regla general: como una esponja escurrida.